La historia de Holly

“Me llamo Holly, tengo 15 años y llevo en Olive Crest dos años y medio. Me separaron del cuidado de mis padres cuando tenía cinco o seis años porque abusaban de mis hermanos y de mí. Pasé por varios hogares diferentes, pero nunca encontré un lugar donde me sintiera realmente aceptada. Rechazaba cualquier orientación y me escapaba mucho. Cuando sentí que no tenía ningún otro lugar a donde ir, llegué a Olive Crest. En aquel momento, todavía estaba enfadada con los adultos porque todos los que había conocido me habían abandonado, maltratado o faltado al respeto”.
Una vez en Olive Crest, empecé a aprender a lidiar con mi ira y a confiar en los adultos. El personal me ayudó a comunicar mi enfado de forma adecuada y, con el tiempo, empecé a comprender que no todo el mundo iba a hacerme daño. Fue durante esta época cuando encontré a Dios, empecé a ir a la iglesia con regularidad y a leer la Biblia por mi cuenta. Pronto me di cuenta de que ser cristiano no es solo cosa de los domingos y que, con Dios de mi lado, puedo hacer cualquier cosa.
Espero graduarme algún día en la universidad y seguir una carrera como abogada, pero por ahora me gusta leer, escuchar música y estoy aprendiendo a hornear”.
