Jenny buscaba desesperadamente seguridad: «Huí de casa por primera vez cuando tenía nueve años»

Uno de los primeros recuerdos de Jenny fue entrar en la habitación de sus padres y descubrir a su padre golpeando a su madre. «La tenía en el suelo y la estaba golpeando con los puños», recuerda Jenny. «Tenía la cara ensangrentada».
Cuando los padres de Jenny se divorciaron, las cosas no mejoraron mucho. Jenny y su hermana se quedaron con su madre. «Era una borracha cruel», recuerda Jenny.
Buscando desesperadamente seguridad
El hogar no era un lugar seguro para Jenny. «Huí de casa por primera vez cuando tenía nueve años», dijo. Durante los años siguientes, huyó varias veces más.
Finalmente, por la gracia de Dios, Jenny acabó en Olive Crest. Experimentó amor y bondad por primera vez. Incluso celebró allí su primera fiesta de cumpleaños.
Poco antes de cumplir 13 años, Jenny fue a un campamento de verano. Fue aquí donde Jenny escuchó sobre el amor de Jesús y fue bautizada en el lago. Estaba encantada con su nueva vida.

Una nueva familia para Jenny
La experiencia de Jenny en un hogar de Olive Crest tuvo un impacto dramático en ella. Este tiempo ayudó a dar forma al resto de su vida, inculcándole
un sentido de comunidad y valores. Aprendió que Dios la amaba y comenzó a confiar en las personas de nuevo.
Hoy, Jenny está casada con un hombre cariñoso llamado Tony. Le da a Olive Crest gran parte del mérito. «Olive Crest me dio tantas herramientas para vivir una vida saludable, y estaré eternamente agradecida».
